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David Antonio Sorbille
Argentina
A RAINER MARIA RILKE
( de “Eternamente”, Ed. 3+1, 2002)
El poeta de la rosa herida
levantó una nueva plegaria
afirmando en nuestra memoria
su brillo de luz verdadera
El maestro del largo sendero
fue otra vez serena sombra
en el crepúsculo infinito
de sus perfectas elegías
y el cielo y la tierra
espejo del tiempo
en su poesía pura
estilo del eterno
silencio en el vuelo
de su luminosa existencia
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